8 mar. 2010

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA. BEJAR



La fotografía nos muestra una estampa de cómo era el interior de esta iglesia antes de la última “reforma” llevada a cabo en los años 60.

Lo que sin duda más llama nuestra atención es la existencia del retablo mayor. Porque aunque no lo creamos San Juan Bautista lucía uno de estilo rococó datado en el siglo XVIII. En el centro, la imagen de vestir de una virgen, posiblemente la Inmaculada. A los lados, albergadas en dos hornacinas las tallas del siglo XIX que representaban al Corazón de Jesús, a la izquierda, y el Corazón de María, a la derecha. La última se conserva en la sacristía. Arriba, tapada por la lámpara, la imagen titular, San Juan Bautista, que es la que podemos ver hoy en un pequeño hueco del presbiterio.

Como podemos observar la capilla mayor estaba pintada y las pilastras, hoy desnudas, lucían en su parte superior unos capiteles y una cornisa falsos.

En los laterales, ya fuera del presbiterio el altar en piedra de la Virgen del Carmen a la derecha, que no difiere mucho del actual, salvo en una orla de espejos que adornaba el interior de l retablo en madera, que ha sido recientemente restaurado. La talla de la Virgen puede ser datada de finales del siglo XIX o principios del s. XX. A la izquierda, la imagen del Cristo que hoy se sitúa en el presbiterio, y a los lados, los bustos de la Dolorosa y el Ecce Homo, también restaurados y el primero ahora mismo en la exposición de las Edades del Hombre de Soria.

Como todo templo disponía de un púlpito datado también en el siglo XVIII. La reja del mismo se acopló en los años 60 para delimitar el ambón del evangelio, en este caso de forma cuadrangular. Aún se puede leer una inscripción en los pies sobre la fecha y mayordomía de su coste.

El reloj que cuelga de la pared junto al altar de la Virgen del Carmen se conserva también en la sacristía.

Mª del Carmen Cascón



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