3 dic. 2011

Nuestro San Gil (2/3)



SECULARIZACIÓN DE LA IGLESIA DE SAN GIL

Retomemos la iglesia de San Gil que habíamos dejado, en el año 1867, con la salida de los enfermos que estaban en el hospital de la nave de la iglesia.

Al salir los enfermos de San Gil, en la capilla del ábside de la iglesia, se celebrarían menos actos religiosos. El Consistorio considera el trasladado de la capilla a otra construida en el hospital del convento de San Francisco y así poder anexionar el ábside a la nave de la antigua iglesia; petición que propone a Roma.

En el mes de noviembre de 1893, la Sagrada Congregación de Cardenales intérpretes del Santo Concilio de Trento autoriza dicha demanda (1).

En diciembre del mismo año, don Mariano Zúñiga Sánchez, alcalde de Béjar, se dirige al señor obispo de la diócesis de Plasencia, don Pedro Casas y Souto, para que se digne a ordenar el traslado autorizado.

En la contestación del señor obispo, en enero de 1894, es consecuente con dicho traslado e incluye diversas consideraciones.

El señor obispo confiere a don Miguel Vegas, arcipreste del partido y párroco de San Juan, la autoridad para su instrucción y ejecución; pues la iglesia del convento de San Francisco está ubicada en la parroquia que él dirige.

El Comisionado, cumpliendo las determinaciones ordenadas por el señor obispo, informa al Municipio que, una vez realizado el traslado y si el ábside es destinado a usos profanos, estos no deberán ser sórdidos e indecentes, física o moralmente; como servir de cuadra de bestias, escusados, lupanares, matadero, etc. Que se coloque una cruz en la puerta que recuerde que fue una iglesia. Los retablos, aras, ornamentos, imágenes, etc. se lleven al convento. La imagen de Nuestra Señora de la Salud pasará a su cofradía, que ha estado siempre en la iglesia de San Salvador y los papeles, al archivo de dicha parroquia; excepto los referentes a las cargas pías, que se llevarán a la iglesia del convento.

En el mes de octubre de 1894, se procede al traslado de la suprimida iglesia de San Gil. Para dicho evento, en la Casa Consistorial se congrega una numerosa comitiva presidida por el alcalde de Béjar, don Fernando Asensio Muñoz y los concejales don Vicente Lozano Illán, don Modesto Martín Marcos, don Benicio Muñoz de la Peña, don Álvaro Herrero Fraile, don Rufino Raulet Muñoz, don Justo Pastor Martín, don José Vidal Godoy y don Domingo Collantes González, que se dirigen, precedidos por los maceros de la Corporación Municipal y una banda de música, a la iglesia de San Gil. Con las imágenes y los restos mortales de doña Juana de Carvajal, seguirá la comitiva a la nueva capilla construida en el hospital de San Francisco.

Se trasladan las imágenes de San Francisco de Asís, Santo Domingo, de la Divina Pastora, de Jesús de Nazareno y de Nuestra Señora de los Dolores y una caja de zinc con los restos mortales de doña Juana de Carvajal, de sus padres y de su hijo. En la caja que contiene los restos, se coloca un bote de lata con un acta en el que se da cuenta del traslado de aquellos restos, fecha en el que se realiza, causa que lo ha motivado y autorización para ello obtenida; también en el bote se guardaron algunas monedas modernas.

“En la referida nueva Capilla del hospital, esperaban la llegada del municipio, el presbítero, don Marcelino Hernández Sánchez, Administrador del Santo Asilo, don Miguel Vegas, Arcipreste de este Partido, con el Venerable Clero, la Autoridad militar, los Directores y redactores de los diferentes periódicos de la localidad, y un respetable, y numeroso público, en que estaban representadas todas las fortunas y condiciones de estos vecinos”. Archivo Histórico de Béjar. Código 3.07.02.01. Signatura 793.4. Título: Traslado del retablo, efigies y ornamentos de la capilla de San Gil y reclamación por la venta de sus cuadros.

Don Miguel Vegas, para el total cumplimiento del rescripto del señor obispo, manda realizar un acta del traslado de la iglesia de San Gil a la iglesia del convento de San Francisco que se archiva en la nueva capilla. Del acta se hacen dos copias literales, una para el Ayuntamiento y otra para la Secretaría de Cámara y Gobierno del obispado.

En el transcurso del tiempo, el sepulcro con los restos de doña Juana de Carvajal, de sus padres e hijo, se traslada al pórtico del cementerio de San Miguel y de allí a la iglesia de Santiago, más conocida popularmente por La Antigua.

MUSEO EN LA IGLESIA DE SAN GIL

En el lugar donde estuvo la nave de la antigua iglesia de San Gil, que había sido habilitado para hospital, se construye un edificio que a lo largo de los años albergará la Escuela de Artes y Oficios, Biblioteca Popular, Juzgado,... Con la última reforma ocurrida en 1941, el edificio se utiliza hasta el año 1974 para albergar la Casa Consistorial; en el mismo edificio, hay dependencias para la policía municipal y gubernativa.

En San Gil también estuvieron las oficinas de la Organización Nacional de Ciegos Españoles y los comedores de la obra benéfica conocida por Cocina Económica.

El Ayuntamiento se traslada al Palacio Ducal, a unas dependencias donde había estado la Biblioteca Municipal.

Para la que había sido Casa Consistorial, se realiza un primer proyecto de consolidación y modernización, en el que se incorpora el ábside como salón de sesiones; pero el edificio se encuentra en muy mal estado y el presupuesto aprobado no alcanzaría la realización de las obras previstas.

Don Pedro Carbajo Lozano, alcalde de Béjar, realiza gestiones con don Fernando Ballesteros Morales, Director General de Arquitectura, para ampliar el escaso presupuesto. Los resultados de dichas gestiones son positivos.

Durante este tiempo, el edificio que había servido de cárcel y recientemente restaurado, situado en la Plaza Mayor de Maldonado, deja de emplearse como Depósito Municipal y se piensa utilizar para ubicar el Museo Municipal que se encontraba en el Palacio Ducal.

Este edificio de la Plaza Mayor reúne unas condiciones mejores para instalar la Casa Consistorial y puesto que en San Gil había que construir otro nuevo dadas las deplorables condiciones en las que se encuentra, se opta por llevar la Casa Consistorial a la Plaza Mayor, previa autorización de Bellas Artes y de la Comisión Provincial de Servicios Técnicos y en San Gil hacer uno nuevo para ubicar el museo municipal.

En el año 1976, la Dirección General de Arquitectura, en el solar del edificio construido en la antigua iglesia de San Gil, inicia la edificación del museo municipal que tardará tres años en realizarse. Resulta de trazas muy modernas contrastadas con las de la torre y las del ábside.

En una hornacina situada en la fachada principal de este nuevo museo, se coloca una imagen de la Virgen de la Leche, a ambos lados de aquella, los escudos de armas pertenecientes a Zúñiga y a Carvajal y encima de la mencionada hornacina, una cruz. Dichos elementos escultóricos formaban parte de la fachada sur del ábside de la iglesia de San Gil.

Como ya hemos visto, el Ilmo. Sr. Obispo de Plasencia, don Martín de Córdova y Mendoza, había ordenado en el año 1575, que se colocaran a perpetuidad, el escudo de armas de doña María de Zúñiga y Guzmán y el de doña Juana de Carvajal, “Que se ponga el Escudo de Armas de la Sra. Duquesa a la mano dcha. y a la izquierda el de la Carvajal”. La cruz la mandó colocar, en 1894, el Ilmo. Sr. Obispo de Plasencia, don Pedro Casas y Souto.

El museo es inaugurado, en el año 1980, por don Juan Belén Cela, Alcalde de Béjar y con la asistencia del señor Martínez Novillo, Director General de Museos. Se denomina “Museo Municipal Mateo Hernández”.

En el año 1994, el “Museo Municipal Mateo Hernández” se destina para albergar exclusivamente esculturas, denominándose “Museo Municipal de Escultura Mateo Hernández”. El resto de las colecciones que se encontraban en el museo, se instalan en el Centro Municipal de Cultura San Francisco. Este Centro se inaugura en el año 1997.

En la actualidad, en el “Museo Municipal de Escultura Mateo Hernández” hay cincuenta y una obras de este escultor, que constituyen el núcleo central más importante de las obras que donó el escultor al estado español. Una de estas obras, la denominada “Autorretrato sedente” (2), la más característica de Mateo Hernández, se encuentra instalada en el ábside a modo de pétreo protector y obstaculizando la visión del Retablo de San Gil.

Además, el Museo alberga veintinueve obras del escultor bejarano Francisco González Macías; una de Marino Amaya, escultor que tiene afinidades con la Ciudad; diferentes obras premiadas en las bienales de escultura que convoca el Ayuntamiento y en el frontispicio de su fachada principal, la Virgen de la Leche, una escultura muy antigua tallada en piedra.

(1) - Documentado en el Archivo Histórico de Béjar.

(2) - Esculpida en una piedra no deseada por el artista. Sufre las consecuencias de un incendio en el exterior del Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid, en el año 1953. Es restaurada y en febrero de 1962 llega a Béjar sin las referencias del accidente, colocándose en el jardín de la Puerta de Ávila. En septiembre del mismo año, con gran indignación, se ve que está dañada y se envía nuevamente a Madrid donde la vuelven a restaurar. En 1984 regresa a Béjar y es instalada en el ábside de la iglesia de San Gil.

BÉJAR EN MADRID. Publicado en el Especial de Navidad de 2005. Nuestro San Gil. Sante Egide ora pro populo e pro vila ista. JAM-BÉJAR.

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